Reseña: Al filo del mañana

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Por Allan Clúa

En un mundo de tabloides, chismes y morbo, es fácil olvidar que gente como Tom Cruise llegó a donde está, por sobre todas las cosas, gracias a su preparación y talento. Una película que tiene todo para fallar, logra salir adelante -y con creces- gracias a gente como él.

Al filo del mañana es una película de acción que no tiene intención alguna más que entretener a su público; y si eres del tipo de público que busca solamente divertirse en el cine, entonces esta película es para ti.

La película toma lugar en Londres y París, en un tiempo desconocido -que parece un futuro no muy distante- y con una humanidad que está siendo invadida por algún tipo de fuerza -alienígena supongo- todopoderosa, con la capacidad de manipular el tiempo y aniquilar a diestra y siniestra. Por accidente, nuestro héroe adquiere la misma habilidad para manipular el tiempo y, así, vivir una y otra vez el mismo día buscando la forma correcta de vencer al enemigo hasta lograrlo.

Si la historia no hace mucho sentido, la película tampoco. La forma en que llega nuestro héroe, un supuesto fracasado, al lugar de la acción tiene que ser uno de los peores planteamientos que he visto en un buen rato. Pero cuando llegamos a los balazos, la película por fin se siente cómoda y logra despegar. Grandes secuencias de acción, enormes efectos especiales y un carisma liviano y fácil de llevar hacen de esta una película más que disfrutable. Si no eres fan del género dirás que le pudieron haber cortado 15 o 20 minutos y quizá tengas razón, pero cuando la estás pasando tan bien siempre quieres un poco más.

Sin embargo, el mayor mérito de la película es del gran actor -porque lo es- Tom Cruise. Presente en todas las escenas del filme, el actor nos lleva de la mano todo el tiempo, haciéndonos creer en el pelele que se convierte en héroe y cautivando al espectador una y otra vez, incluso cuando tiene que actuar la misma escena en repetidas ocasiones. Si tan sólo regresara a hacer papeles dramáticos de vez en cuando…

Al filo del mañana es una película poco memorable pero muy disfrutable, sabe a quién va dirigida y no pretende hacer más de lo que puede. Lo que puede es entretener y, bajo esa premisa, es un rotundo éxito.