Reseña: Transformers: La Era de la Extinción [6.8]

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Por Quique Ortega

Ayer me senté en el cine con la esperanza de ver todos los terribles defectos de las últimas dos secuelas de Transformers corregidos y mejorados, sobre todo si consideramos que Michael Bay decidió quedarse en la franquicia después de las espantosas críticas que recibió tras sus últimas dos entregas. ¿Por qué decidió hacer una más? Sin duda es un reto personal para probar que puede reinventarse, gustar y sacudirse toda la crítica que seguramente lo atormenta por las noches. Un tanto egocéntrico, si consideramos el sin fin de proyectos que podría dirigir. Pero bueno, veamos si lo logró.

La película comienza 4 años después de la batalla de Chicago, y por fortuna no tenemos que verle la carota nuevamente a Shia Labeouf (Paranoia) como Sam Witwicky. Ahora Mark Wahlberg (Ted) interpreta a Cade Yeager, un inventor fracasado de Texas que curiosamente no maneja ese particular acento (Hmmmm…) pero tiene la fortuna de encontrar a Optimus Prime (líder de los Autobots) como un pedazo de chatarra incapaz de transformarse. Convenientemente, su inteligencia le permite repararlo para convertirse rápidamente en el héroe y protector de Optimus y su guapísima pero estereotipada hija interpretada por Nicola Peltz (Bates Motel). Mucho tendrán que hacer ante el temible gobierno que ahora busca y extermina a los restantes Transformers en la tierra (entre ellos Optimus Prime) con la ayuda del nuevo villano e increible Transformer llamado Lockdown. Inmediatamete comienzan las interminables y ya conocidas explosiones, batallas y características secuencias de “corre por tu vida”. Eso sí, siempre de gran calidad.

La química entre los personajes humanos es buena y vuelven a basarla en situaciones y conflictos chuscos, pero curiosamente esta película se desarrolla en situaciones de tono más serio y obscuro que sin duda modera y le resta exageración al humor en comparación a lo estúpido que fue en las anteriores. Recordemos al Transformer con genitales y los constantes chistes clasistas.

La primera mitad de la película tiene más peso y es donde se desarrolla la trama. Ahí nos enteramos prácticamente de todo lo que necesitamos saber, y en lo particular, disfruté enormemente de una secuencia de acción de rescate, presentada en la gigante nave de Lockdown, con un diseño de producción increíble. Despúes de dicha escena, donde vemos a Mark Wahlberg usar un rifle extraterrestre (muy emocionante), el filme pudo concluir en media hora más pero lamentablemente comienza a diluirse y se pierde en ocho mil inexplicables secuencias de acción; me parecerían absurdas si no representaran un orgasmo para Michael Bay. La película termina aburriendo enormemente y tuve que salir decepcionado por lo que pudo haber sido. Mucho coraje después de lo mucho que me gustó la primera mitad.

No creo que exista la persona gustosa del cine de acción que odie a Michael Bay. Como olvidar La Roca (1996), Armageddon (1998) o incluso Bad Boys II (2003). Al ver la cuarta entrega de esta multimillonaria franquicia, no pude evitar sentir nostalgia por lo que alguna vez fue capaz de crear este director. ¿Qué le pasó a Michael Bay? Parece que con cada película de Trasformers que hace pierde una parte de su alma como artista y creador, y se convierte en un simple medio para generar dinerito. Por lo menos su proyecto previo “Pain and Gain”, con Mark Wahlberg y Dwanye “The Rock” Johnson, sirvió para no robarme completamente la esperanza.

Debo admitir que me encanta la primera entrega y he intentado buscarle lo mejor a las siguientes dos secuelas. Lo intenté en ésta y por supuesto que lo intentaré en la quinta. Espero no seguir diciendo lo mismo cuando llegue la décima….