True Detective [9.9]

Por Allan Clúa.

Esta vez nos desviamos muy ligeramente del cine para escribir sobre lo mejor que he visto en lo que va de este año, tanto en el cine como en la TV, True Detective. Esta serie de HBO terminó su primera temporada hace algunas semanas y, de mi parte, es la mayor recomendación que haría hoy en día; particularmente ahorita que el cine se encuentra en su peor época del año.

La trama de True Detective sigue a dos detectives, interpretados magistralmente por Woody Harrelson -recordándonos lo grande que pudo haber sido- y Mathew McConaughey -en el papel que verdaderamente le dio el Oscar-, durante 17 años en el estado de Louisiana. Durante 8 capítulos de una hora, ambos policías buscan al responsable del asesinato -precedido por aparente violación, tortura y algunos rituales obscuros- de una prostituta, Dora Lange. ¨Marty¨ Hart (Woody Harrelson) es un hombre chapado a la antigua: macho, frío, violento y de inteligencia promedio; por otra parte, ¨Rust” Cole (McConaughey) es el detective nuevo en el pueblo: misterioso, callado, brillante y, aparentemente, con un obscuro y secreto pasado. Así que, en sus fundamentos, True Detective es una historia trillada sobre dos detectives radicalmente distintos que persiguen a un asesino en serie en un poblado lleno de historias desconocidas.

Sí, esa es la trama de esta serie, pero eso no es acerca de lo que trata. De entrada, True Detective se sale de algunos convencionalismos y trata al espectador como alguien pensante y atento; es decir, si solo quieres divertirte y relajarte o si vas a ver la serie a medias o cada tres semanas, mejor no lo hagas. Cada capítulo requiere de toda la atención del espectador y mi sugerencia sería verla en el periodo más breve posible, un maratón de dos o tres días. Esta serie salta constantemente en el tiempo, a veces con varios años de diferencia entre una escena y otra; está contada por narradores mentirosos (como lo somos todos) y trata a los personajes como a la gente de nuestra vida, entran y salen sin anunciar sus razones. No responde todo lo que pregunta y no explica todo lo que sugiere, pero si respeta nuestra capacidad para entender algunas cosas que no vemos y nos da la libertad de suponer cosas que no entendemos. El creador/director saca provecho de el enorme reparto que lo acompaña y de la maravilla que es Louisiana en cuanto a su historia (pre y post Katrina), su misterio (ciudad de fantasmas, brujos y muerte) y su naturaleza (verde y café, caluroso y húmedo).

True Detective es una serie moderna que explora el lado obscuro en cada uno de nosotros y reta los convencionalismos que rigen nuestra vida diaria. Esta serie nos recuerda que vivimos rodeados de caos y maldad y que no importa que nos empeñemos en unir A con B, si A y B nunca son lo que pensamos. Entender True Detective implica entender que vivimos en un planeta en el que el hombre “normal” (Harrelson) es aquel que hace de su vida un desmadre y nunca rinde cuentas pero es parecido a todos los demás y el “raro” (McConaughey) es aquél que sigue sus principios y vive como dice, sin mentiras y bajo verdades, por más incómodas que estas sean. Esta joya habla de la inevitabilidad de la muerte, lo intrascendente de nuestra humanidad, nuestro deseo nunca satisfecho de obtener respuestas, lo obscuro de nuestra naturaleza y nuestra constante esperanza por encontrar una luz al final del día, de cada una de nuestras historias y, algún día, de nuestra vida.