Reseña: Maze Runner: Correr o Morir [7.8]

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Por Quique Ortega

Las adaptaciones cinematográficas de libros para adolescentes ya son pan de cada día. Sólo una ha sido de mi agrado y se titula En Llamas (la secuela de Los Juegos del Hambre). Me costó trabajo darle play, pero a final de cuentas valió la pena ver las aventuras de Katniss y el incompetente Peeta Mellark. Ante la escasez de buenas películas por la época del año y este antecedente, me aventé Maze Runner: Correr o Morir; la última creación cinematográfica para los llamados “Teens” (me da mucha risa esa palabra). Pero bueno, ahí les va.

El niño bonito y protagonista de la película se llama Thomas (Dylan O´Brien), que por alguna extraña y desconocida razón, llega a un bosque rodeado de inmensas paredes. Sin memoria alguna de su pasado, el lugar ya es habitado por chamacos de su edad, que al igual que él, fueron llegando uno por uno en distintos periodos del tiempo, tomando poco a poco diferentes roles para integrar una sociedad que permitiera su supervivencia. De las posibles actividades dentro del grupo de jóvenes, destacan los llamados “Maze Runners”. Estos son los adolescentes dedicados a correr diariamente los laberintos que se encuentran detrás de los muros con la esperanza de encontrar una salida. Por supuesto sus esfuerzos habían sido infructíferos hasta la llegada de Thomas, como el valiente, guapo y rebelde héroe de la película gacha.

De ahí para adelante la película se vuelve una buena aventura con excelentes secuencias de acción dentro de los laberintos que guardan terribles amenazas para los corredores. Los laberintos son cambiantes, peligrosos, claustrofóbicos e inmensos y un escenario perfecto para ver a los “Teens” correr por sus vidas. Cuando las películas tratan de un grupo de humanos tratando de sobrevivir ante cualquier situación, siempre es importante que la relación entre sus personajes y el desarrollo de los mismos sea buena (Lord of the Flies, Alien, Gravity). Esto permite empatizar con los mismos y le da verdadera importancia al aspecto emocional y moral de las difíciles decisiones que se toman como sociedad ante situaciones de vida o muerte. Pero qué creen, esto es justo lo que le faltó a la película, y por más que quise, no pude encontrar el motivo para querer a la mayoría de los muchachos.

La razón por la cual se encuentran en tan serio predicamento se sabe hasta el final, y se maneja de gran manera, dándole un toque de crudeza y tragedia a las vidas de los jóvenes adultos. Por supuesto todo queda abierto para la adaptación del segundo libro, pero las preguntas de esta primera entrega se responden concretamente y no dejarán insatisfacción alguna. El espectador en general se molesta cuando dejan mucho a la interpretación y sería un error haberlo probado con esta película.

Amo el Sci-Fi representado en cualquier tipo de contexto en el cine. Debo aceptar que aunque el filme carece de buenos personajes, las características generales del género están presentes y bien elaboradas. Me entretuvo de principio a fin y ahora sí, no dudaré en ver la continuación.