Reseña: BIRDMAN

Birdman

Por Quique Ortega

Alejandro González Iñarritu explora una vez más los límites de lo posible dentro del ámbito creativo del cine. Con su nuevo filme titulado “Birdman”, nos muestra lo que es literalmente filmar a través de tomas continuas y de considerable duración, mientras lleva al espectador de manera rápida e intensa a través de una trama con una excelente y fluida narrativa.

Antes que nada, quiero mencionar que Iñarritu escogió exclusivamente a Keaton como protagonista por su pasado como el GRAN Batman de Tim Burton, y curiosamente, ésta película ya marcó su regreso a los niveles de protagonismo que merece en Hollywood (ya verán la razón). Sus capacidades actorales son impresionantes, y es un serio contendiente para ganar el Oscar como mejor actor.

Michael Keaton interpreta a un olvidado y desgastado actor llamado Riggan Thompson que algún día gozó de inmensa fama cuando interpretaba al superhéroe Birdman 20 años atrás. Hundido en vergüenza y las constantes descalificaciones por parte del público, intenta recuperar su prestigio adaptando una complicada obra en Broadway mientras lidia con su cínica hija Sam (Emma Stone), la inestable actriz Lesley (Naomi Watts) y con Mike, el egocéntrico e insoportable actor atrapado en su peculiar y estúpida forma de ver la vida dentro del entretenimiento, que por cierto, es interpretado brillantemente por Edward Norton. La película ocurre en gran parte tras bambalinas durante intensos ensayos y pre-estrenos hundidos en conflictos internos y personales de Riggan con los actores y su familia. Lo mejor de todo es que durante todo su complicado andar, la voz de Birdman lo perturba con bizarros, cómicos y terribles consejos que lo guían en su tortuoso camino dentro de esta maravillosa comedia negra.

No cabe duda que el nivel de complejidad para hacer esta película fue altísimo. Filmar con largas secuencias implica un nulo margen de error para los actores que sin duda sacaron a relucir sus habilidades para improvisar. Hay una toma larga y fluida que termina con una pelea a golpes entre Keaton y Norton que, de no verse lo suficientemente real, arruinaría varias horas de esfuerzo en la filmación. La película tiene un ritmo incansable para luego detenerse en momentos callados y de bizarras reflexiones y alucinaciones de Riggan. Por ahí hay una secuencia de acción que incluye a un ave metálica destruyendo Nueva York que, increíblemente, encaja perfectamente en el contexto de ese particular momento que sirve como preámbulo para el clímax de la película.

Concluyo diciendo que Birdman es una película rara, obscura, intensa y única. La mejor del año, punto.