Reseña: 50 Sombras de Grey

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Por Quique Ortega

Por fin llegó la tan esperada película basada en el famoso libro para señoras titulado “50 Sombras de Grey”. La ya conocida novela dentro del género “Mommy Porn”, como se le llama vulgarmente, llega con su respectiva adaptación cinematográfica esperando impactar por su “alto y controvertido contenido sexual”. Vamos a ver.

Anastasia Steele (Dakota Johnson), una introvertida estudiante, entrevista al misterioso y  millonario Christian Grey (Jamie Dornan) para el periódico de su escuela. La inevitable atracción entre ambos comienza a desarrollarse pero Mr. Grey no es del tipo romántico. A este hombre le gusta el masoquismo. Por supuesto quiere practicar sus extrañas costumbres con Anastasia haciéndola firmar un contrato donde acceda a soportar látigos, cadenas y uno que otro instrumento que Mr. Grey guarda en su “cuarto de juegos”. Obviamente considera firmarlo, no sin antes leer el contrato e imponer sus propias condiciones al eliminar algunas actividades relacionadas con los puños del joven millonetas (ya se imaginarán). Curiosamente dicha escena es bastante cómica a pesar de los fuertes términos que se manejan.

Las escenas sexuales no son tan perturbantes como la publicidad lo afirmaba. Si bien hay bastante desnudez, los actos en sí son explícitos pero carecen del impacto por el cual, seguramente, la gente fue a verla. Para un hombre que le gusta golpear y someter a las mujeres para darse placer, la película no se atreve a explorar el lado obscuro de los personajes; algo que la hubiera hecho mucho más interesante. En cambio, nos llevan por interminables escenas donde Ana intenta, intenta y sigue intentando convencer a Grey de tener una relación normal y romántica, lo que termina por convertir a la película en algo convencional con sus respectivos clichés.

Dakota Johnson (hija de Melanie Griffith y Don Johnson) y Jamie Dornan son actores talentosos y la química entre ambos es lo que mantiene viva hasta cierto punto la película. Por ahí escuché que ninguno de los dos estará en la segunda parte. Posiblemente hicieron el filme para darse su buena empapada de publicidad. Quizá ahora es tiempo de hacer cosas más interesantes. Esta fue una adaptación con el potencial de mejorar el libro, pero ante el inevitable éxito taquillero, lo anterior pasó a segundo término. Nada más nos hicieron pasar dos horas llenas de mediocridad en “The Movie Company” (pésimo cine por cierto).