Reseña: El Payaso del Mal

Eli-Roths-Clown

Por Quique Ortega

En México se estrenan infinidad de películas de terror al año y nadie se da cuenta. A veces se estrenan filmes de hasta dos años atrás y, de repente, algunos que ni se han estrenado en el extranjero. Por lo general, son bastante chafas si no has visto algún tipo de publicidad o trailer por ahí, pero de vez en cuando sale una que otra que vale la pena. Navegando por internet, me topé con un filme de este mismo género llamado “El Payaso del Mal” (Clown). Sólo con la premisa me llamó la atención, pero por ningún lugar, se presentaba la oportunidad de verla. Checando la fecha de estreno para MAD MAX me enteré que se estrenaba a la semana siguiente y, por supuesto, no dudé en ir a disfrutarla. Además está producida por Eli Roth (Hostal), el nuevo maestro del Terror.

¿Pero de qué trata? Bueno, todo empieza en la fiesta de cumpleaños del pequeño Jack donde el payaso contratado por sus padres los deja plantados. Ante la urgencia, su papá encuentra un traje de payaso e inmediatamente decide usarlo y aparecer en la fiesta. El verdadero problema se presenta cuando, al día siguiente, ya no se lo puede quitar; ni la nariz, ni la peluca, ni el extraño traje. Con el pasar de los días comienza a sufrir una terrible transformación física. ¿En qué? Obviamente en un payaso, pero el por qué y el origen del disfraz es el verdadero terror de esta película.

El filme sigue la estructura convencional de una película de terror. Como siempre aparece aquel personaje que explica y conoce toda la mitología de lo macabro, los clásicos incrédulos ante el comportamiento errático del protagonista y por supuesto las obscuras y peligrosas esquinas, que por inexplicables razones, los personajes deciden recorrer solos. Pero lo interesante no es el cuándo aparecerá el payaso, sino el cómo, ya que todo el proceso de la transformación es excelente. El cambio gradual y siniestro del maquillaje, las perturbantes necesidades del payaso y los macabros intentos del protagonista para quitarse el disfraz es lo que distingue a esta película. La última escena es magnífica.

De tener mejores actores, la película hubiera sido mucho mejor. Dentro de este género, siempre es importante notar la reacción de los personajes ante los horrores que se les presentan, tristemente fallaron un poco. Aun así, la película tiene lo necesario para posicionarse un escalón arriba de lo más reciente. Váyanla a ver si tienen un ratito, los payasos siempre son divertidos. ¿O no?