Reseña: “Godzilla II: El Rey de los Monstruos”

Por Quique Ortega

Después de una primera entrega un tanto extraña porque nuestro querido Godzilla casi ni apareció en la película (no me refiero a la infame película de 1998), llega esta secuela para invadir con todo sus salas de cine predilectas. ¿Vale la pena ir a verla? Les platico.

Una científica llamada Emma (Vera Farmiga), que trabaja para la organización “Monarch” (defensora de los titanes o monstruos que habitan en nuestro planeta), inventa un aparato (típico) capaz de hablar con ellos en caso de que quieran aplastarnos, ya que, en teoría, no todos son unos malvados. Por supuesto, hay alguien que quiere darle un uso distinto al dispositivo y despertar a los titanes que se encuentran, a excepción de Godzilla, bien dormidos (el por qué del “uso distinto” es donde está la parte más interesante de la película sin ser un twist espectacular). Obvio el caos se desata y hay que salvar al mundo.

En cuanto a las peleas entre los monstruos y Godzilla la película triunfa muy pero muy bien. Los lugares donde se golpean, muerden y se tiran rayos con la boca están muy bien diseñados y el tamaño de los titanes se siente impresionante y majestuoso. El monstruo más malvado, King Ghidorah, está brutal, desde su diseño hasta sus poderes (siempre está rodeado de una tormenta eléctrica y tiene tres cabezas). Se echa varios rounds con Godzilla durante la película hasta llegar al más climático e intenso. Los fans de este dragón/dinosaurio gritón (y un poco, ¿gordo?) seguro se volvieron locos. Hay una secuencia por los aires que involucra a un increíble Pterodáctilo gigante y a los humanos con sus insignificantes aviones. La mejor.

Donde la película fracasa rotundamente es en todo lo que involucra seres humanos. Todas las escenas y diálogos se sienten armados para explicarle al espectador la trama super enredada. Como si fuéramos tontitos. Además, la sobre explican, que es lo peor de todo. Por consiguiente, los personajes no crecen y se sienten todos chafas y superficiales. El peor es el de Milli Bobby Brown (Stranger Things), que solo está porque tiene que hacer algo al final, o el de Kyle Chandler (Bloodline), que teniendo una buena motivación para explorar, se la vive dictando cátedra a los militares y científicos. Como si fueran ignorantes, al igual que nosotros. Pero miren, al final no importa ya que nadie se mete a estas películas a ver dramas, sino a divertirse y ver monstruos gigantes dándose de golpes en escenarios increíbles. En eso, Godzilla la rompe.

La toma final de la película esta buenísima y, por si no sabían, este Godzilla habita en el mismo universo que King Kong y pronto los veremos en un “one on one”. ¿La verán?

CALIFICACIÓN [7.5]