Indiana Jones: de peor a mejor.

Por Quique Ortega

“Cuando yo me vaya, Indiana Jones también se irá”, fueron las palabras de Harrison Ford en una reciente entrevista. Con su típica sonrisa soberbia y su tono burlón, aprovechó para cerrarle la puerta a Chris Pine y dejar en claro que él, y nada más él, interpretará a Indy. Aprovechando lo anterior y que ya se aproxima la quinta entrega en la franquicia, me tomé la libertad de pasarles mi Top 4 de Indiana Jones (de peor a mejor).

4. INDIANA JONES Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL

Chafísima, digna de ser olvidada para siempre. Recuerdo que salí del cine completamente decepcionado, no sabía si doblarme de la risa o llorar. Lo primero que vemos en pantalla es una especie de ardilla mal hecha salir de la tierra como un adelanto del porvenir: ridículas secuencias de acción con pésimo CGI. El claro ejemplo es la infame escena donde el personaje de Shia LaBeouf se columpia como Tarzán por la selva (seguido por algunos changos), o cuando Indiana Jones se salva de una explosión nuclear solamente por meterse en un refrigerador y volar por los cielos. Pero lo peor lo peor, fue cuando me di cuenta que la película se trataba de aliens. El increíble elemento sobrenatural de Indiana Jones siempre viene de algún artefacto terrenal, no del maldito craneo de un extraterrestre. Está bien que Steven Spielberg ame a estos seres, pero fue demasiado. La historia no es muy buena y, como mencioné, no se siente como parte del mundo creado para Indiana Jones.

3. INDIANA JONES Y EL TEMPLO DE LA PERDICIÓN

La segunda de la franquicia. Difícil ponerla en el número 3, ya que es la película de Indiana Jones que más me gustaba de chaval. Steven Spielberg y George Lucas decidieron dar un giro y sorprender al espectador con una película mega obscura, casi cayendo en el terror. Por distintas circunstancias, Indy termina formando parte de un conflicto que involucra un perturbador culto religioso dentro de un templo debajo de un palacio en India. Este involucra rituales y posesiones diabólicas por ingesta de sangre, tortura por vudú, arrancadas de corazón (seguro recuerdan la escena), pozos de lava y niños esclavizados. Aún así, el tono se nivela un poco con la clásica comedia presente en la graciosa relación de Indiana con Short Round (el niño vietnamita) y la otra no tan graciosa con Willie (la damisela en peligro); personaje muy estereotipado y un tanto desesperante (se la pasa gritando). La película tiene una de las secuencias de acción más emocionantes y climáticas de la franquicia (la persecución en la mina) y, además, vemos al Indiana Jones más vulnerable, superado y apaleado físicamente por los villanos. Hablando de los villanos, Mola Ram (el principal) es siniestro.

Para nada es una mala película de Indiana Jones, pero verlo en un escenario tan bizarro dividió y sigue dividiendo al público, a mí me encanta. Si quieren un dato curioso, es una precuela a la original. MIND….BLOWN

2. INDIANA JONES Y LOS CAZADORES DEL ARCA PERDIDA

La primera secuencia de esta película, además de ser una de las escenas más icónicas en la historia del cine, define al personaje de Indiana Jones de manera magistral en su papel de héroe. Esquivando dardos mortales, saltando buenas distancias y corriendo más rápido que una piedra gigante cayendo en pendiente, logra, sin perder el sombrero (obvio), robar un ídolo desde el corazón de un increíble templo en Perú. Una de las características más peculiares del personaje es esa, su poca planeación ante semejantes y peligrosas hazañas, y en esta película es donde más se nota. Siempre en peligro de morir espeluznantemente pero saliendo avante heroicamente, ya sea por suertudo o por su destreza. Un “drot”

La historia es brillante y las secuencias de acción lo son aun más. Vemos a Indy darse un llegue con los Nazis en la lucha por en encontrar el Arca de la Alianza (artefacto con el poder de hacer invencible a cualquiera). Uno de los momentos más impresionantes de la película es el final, donde Steven Spielberg decide castigar durísimo y de manera terrorífica a los villanos por su ambición y sed de poder (se les derrite la cara y a otro le explota). La película salta de excelentes escenas con excelente diálogo, a excelentes secuencias de acción en los momentos idóneos. A eso agréguenle la increíble relación entre Indy y el amor de sus amores, Marion, y tienen una película perfecta.

1. INDIANA JONES Y LA ÚLTIMA CRUZADA

En la tercera de la franquicia, nuestro héroe vuelve a darse un llegue con los Nazis, esta vez para encontrar el Santo Grial, la copa de la que bebió Jesucristo en La Última Cena y capaz de dar la vida eterna. La película inicia con una secuencia de acción con un joven Indiana Jones interpretado por River Phoenix (QEPD). Además de abrir con un buen espectáculo, la escena transiciona finalmente al presente con Harrison Ford dejando claro que la película trataría, en parte, sobre ¿quién es Indiana Jones?.

Y es por eso que es mi favorita, ya que finalmente nos dice quién es fuera de un intrépido doctor en arqueología. Esto se desarrolla de manera magnífica a través de la relación con su padre (interpretado magistralmente por Sean Connery). Las escenas y la química entre ambos es impresionante, y nos llevan por un arco emocional buenísimo, a veces gracioso y a veces serio. Su relación, que no es la mejor (Indy y sus daddy issues), es lo que nos guía por la película y lo que hace del final el más tenso, sentido y riesgoso para los personajes en la franquicia. En ese momento, Indiana Jones es puesto a prueba en la parte física, pero todavía más, en la parte mental. Su inteligencia es lo que más cuenta pero también su fe hacia Dios. Eso eleva muchísimo al personaje.

También hay que hablar de la música de John Williams, en especial la de esta película. Además del tema que todos conocemos, el soundtrack captura perfectamente la esencia y el tono de la película, misma que no pasa desapercibida en ningún momento. Un genio este hombre.

El diálogo, como siempre, es de primera y se intercala con secuencias de acción del mismo nivel. La secuencia en el tanque de guerra, previa al final, es una clase por parte de Steven Spielberg. Está tan bien filmada y editada que la puedo ver una y otra vez por su ritmo imparable. Es graciosa, emocionante y violenta al mismo tiempo. Y tiene un final super sentido donde por fin Indiana Jones obtiene lo que lleva buscando de su padre toda su vida: afecto. El tema central de la película.

Pues este fue mi TOP 4 de Indiana Jones. Al final “La Última Cruzada” se lleva los honores por ser el viaje más emocional de las cuatro y la película que más usa a sus personajes para avanzar y desarrollar la trama (una característica muy buena de la franquicia). ¿Cómo le harán para escribir una nueva aventura con un Harrison Ford de 77 años? Ya está viejo caray. Por lo pronto échense de nuevo estas magníficas películas que, a pesar de los años, siguen manteniéndose vigentes. Sin duda marcaron y seguirán marcando época.