Reseña: “Joker”

Por Quique Ortega

Con una impresionante y escalofriante actuación de Joaquin Phoenix, “Joker” es una película no apta para pechos fríos. Va más allá del propio personaje, presentándonos un estudio profundo del mismo dentro de un mundo decadente, brutal y, sobre todo, terrenal con claras comparaciones a temas político-sociales de nuestra realidad.

Arthur Fleck (Joaquin Phoenix/Joker) sufre de poca estabilidad mental y de una risa incontrolable cuando ciertas emociones lo invaden. Por lo mismo, su peculiar personalidad hace de Arthur una presa fácil para que la gente “ojeis” le haga el peor bullying del universo. Además, en Ciudad Gótica, presentada como un lugar decadente y gris por la gran cinematografía, la desigualdad de clases es enorme y los pobres como Arthur son personas olvidadas y desechadas. Para ser más específico, es un hombre pisoteado por la situación y sistema político-social de su realidad, o bien, la que podría ser la nuestra. De ahí su realismo.

El efecto que lo anterior le genera a Arthur y la exploración gradual del mismo, es lo que hace del filme una experiencia increíble, es decir, el cómo desarrollan su transformación. La historia es profunda y perturbadora, explora lo más profundo de la mente de un hombre torturado por la vida. Un hombre que jamás ha sido feliz y se aferra por encontrar algo de cariño o reconocimiento para mantener la cordura. Algo que lo haga importar. Todos los eventos que van cambiando su vida y alterando su mente se dan manera creíble y justificada. Cada uno construye sobre el otro, generando caos pero al mismo tiempo liberación para Arthur. Provoca una sensación de angustia pero también de placer. Es difícil verla.

Por supuesto, nada funcionaría sin la gran actuación de la que todos hablan. Joaquin Phoenix nos comunica, en todo momento, su estado de ánimo y qué tan cerca o qué tan lejos está de caer totalmente a la locura. Ya sea a través de gestos, risas, miradas, bailes o el mismo diálogo. Es impresionante. Hay escenas donde ríe y muestra disgusto, hay otras donde ríe y muestra placer, y hay otras donde muestra un sufrimiento terrible. Además, su físico delgado y anémico lo hace ver todavía más enfermo y psicótico. Óscar definitivo para Joaquin Phoenix, no hay que esperar nada más.

Hay claras influencias del cine de Martin Scorsese en la elaboración del filme, siendo “Taxi Driver” y “El Rey de la Comedia” las más claras. Por un lado, tenemos al hombre perturbado y reaccionario por la inmunda ciudad en la que vive (Taxi Driver), y por otro al hombre soñador en búsqueda de una oportunidad para destacar e importar en la vida como cómico de “Stand Up” (El Rey de la Comedia). A pesar de que estas influencias son muy evidentes, el director, Todd Phillips (¿Qué Pasó ayer?), logró hacerla sentir como su propia película. En ningún momento se siente la necesidad de compararlas. Gran logro.

Los personajes secundarios son muchos pero aparecen poco. Esto no quiere decir que no sean importantes. Cada uno complementa y contribuye perfectamente a la trama. El más importante y el que influye mayormente en la transformación de Arthur es Thomas Wayne (Brett Cullen), sí, el papá de Batman. Las referencias al Hombre Murciélago son bastantes, y aun así no se apoderan de la película. Es complicado hacer una película en el universo de Batman y dejarlo fuera, por eso fue un gran acierto creativo lo que hicieron con la familia Wayne (ya verán). Para el final, te dejarán muy claro a qué universo pertenece la película, un universo familiar pero completamente original. Con pocos elementos tomados de los comics, más que lo obvio y lo esencial.

Mucha gente le ha tirado con todo ya que glorifica o justifica a un hombre blanco, psicópata y reprimido a cometer actos violentos atroces; sobre todo en Estados Unidos donde normalmente son ellos los que andan acribillando gente inocente en todos lados. Entiendo el punto, e indudablemente empatizas con Arthur en algunas partes de la película, pero la misma jamás te pide que aplaudas sus actos. Eso te lo dejan a ti que la estás viendo, algo que hacen las buenas películas. Jamás te sugieren algo. Es más bien la exagerada tendencia de lo “políticamente correcto” hablando en donde no. Por eso insisto que no es apta para pechos fríos, la gente que se ofende de todo, que se vaya a ver a Omar Chaparro y Martha Higareda. Muchos han querido censurar el filme, destruir la libertad creativa y la libertad de discutir temas relevantes a través del cine es una equivocación.

Esperemos que le den el respeto que se merece en la temporada de premios que se viene pronto. Es una película con un tono demasiado obscuro pero la misma lo justifica. Es una película que si no fuera del Guasón, también funcionaría. Es una película seria que va más allá de los comics. Simplemente, es una gran película.

Y recuerden, en los comics, al Guasón se le conoce por no ser un narrador muy confiable. Ahí se las dejo.

CALIFICACIÓN [10]