Mis serios problemas con las nuevas películas de “Star Wars”

Por Quique Ortega

Empecemos por el Episodio 7: El Despertar de la Fuerza. Un triste refrito del Episodio 4: Una Nueva Esperanza (la más viejita). El director y escritor, J.J. Abrams, se fue a la segura, recicló la misma historia y solo dio unos pasos adelante con nuevos personajes, mismos que han probado ser no muy interesantes que digamos. La protagonista, Rey, terminó siendo una completa “Mary Sue”, un personaje que todo lo puede y todo lo hace sin justificación alguna. El héroe siempre tiene que superar adversidades en su interior y exterior para evolucionar y convertirse en un personaje empático e interesante. No fue el caso. El cobarde objetivo de Disney fue asegurar la taquilla y no arriesgar escribiendo una historia original. Además, todos los fans nos quedamos (y ya nos quedamos para siempre) con las ganas de la tan ansiada reunión entre Luke, Han y Leia. Recuerden que Han Solo muere en una escena mega anticlimática que se veía venir a kilómetros de distancia, restándole cualquier tipo de impacto emocional a la partida de uno de los personajes más icónicos del cine. Además ni funeral ni nada, solo se cayó como un pedazo de basura al vació. Sin importancia.

Siguió el Episodio 8: El Último Jedi, reciclar no era opción. Me preparé para algo nuevo y original que trajera nuevas ideas a la mitología; y así fue, pero sin sentido ni lógica. La trama está llena de hoyos muy evidentes en las historias de Finn Y Poe, con desenlaces tan ridículos que terminaron por tener cero influencia en el conflicto central. Bien las pudieron haber quitado y la película terminaba de la misma manera. Por otro lado, la historia de Rey y Kylo Ren es buena, pero es la representación del mítico Luke Skywalker lo que tiró la película por la borda. No fue el poderosísimo Jedi Master que todos esperábamos, sino un deprimido ermitaño con tendencias suicidas. No me malentiendan, siempre es bueno que los personajes cambien o evolucionen, pero a Luke lo convirtieron en un personaje bien aburrido. Al final le dan su momento para brillar, pero le siguió su muerte que no se sintió ni ganada ni justificada por el poco desarrollo que le dieron al personaje. Además, el mensaje implícito en la película de “deja el pasado morir” y las constantes referencias a lo inservibles que son los Jedis, se prestaba para darle un giro a la mitología y llevar a Rey por un camino distinto uniéndose a Kylo Ren en esa escena en el trono. Pero no, la película termina por pasarse su mensaje del pasado por el arco del triunfo y termina por tratarse de lo mismo de siempre: “Jedis buenos, lado obscuro malos”. Uy y se me olvidó mencionar a Leia volando por el espacio. Lamentable.

Pero el verdadero problema de Star Wars es de raíz. El error fue darle la libertad a cada director de escribir su propia película sin importar la historia de su antecesora. Muchos puntos o misterios que se dejaron abiertos en el Episodio 7 fueron desechados por el siguiente director, generando un efecto totalmente anticlimático. Todo hubiera sido distinto si Disney/Lucasfilm hubiera puesto a una mente creativa al frente de esta nueva trilogía. Alguien que escribiera la historia y trazara los arcos completos de los personajes desde antes, y solamente supervisara el trabajo de los directores para mantener una narrativa coherente.

Ya se viene el Episodio 9: El Ascenso de Skywalker este 19 de diciembre. Kylo Ren se mantiene como lo único interesante de la nueva trilogía, su arco narrativo ha sido bueno y su posible redención es lo que llama a ver la última parte. Lo único que me preocupa es el regreso del Emperador como el villano. Nada más por el hecho de aparecer – además como diablos si el wey explotó en mil pedazos -, le resta importancia al heroico sacrificio de Luke Skywalker para traer de vuelta a su papá (Darth Vader) al lado bueno al final de El Regreso del Jedi. Su regreso me huele más a una decisión desesperada por parte de Disney que otra cosa. Así de: “Uy no, ahora que hacemos. Ya matamos a todos los viejos personajes y Carrie Fisher está muerta. Uy no, esperen, también matamos al que iba a ser nuestro villano principal. ¿Y ahora? No pues tráete al Emperador, chingue su madre.” Espero no sea una jalada y logren justificarlo bien, porque, de lo contrario, podría arruinar toda la película. Beneficio de la duda ante todo.

Por lo pronto, la crítica en general sigue dividida en cuanto a esta nueva era de Star Wars, veremos si rectifican el camino con el Episodio 9 y nos entregan una fantástica historia. Por favor, esperemos así sea.