Reseña: “Frozen II”

Por Quique Ortega

Seis años en desarrollo y por fin llega Frozen II, secuela del super fenómeno mundial que en su momento se te aparecía hasta en la sopa y, si tienes hijos, pues hasta en tus malditos sueños y lugares más recónditos del ser y deber ser. ¿Otra vez viviremos la fiebre Frozen? ¿Los niños volverán a gritar de felicidad? Ahí les va.

La poderosísima Elsa, Reina del Hielo, empieza a escuchar una voz cantadora a lo lejos y se embarca junto con Anna, Olaf y el galán de galanes, Kristoff, en una aventura que implica liberar un bosque encantado. La historia sorprendentemente es un tanto obscura, tocando temas como la pérdida y la muerte con escenas lúgubres en lugares grises, obscuros o desolados (son los mejores momentos de la película). Por lo general, siempre aparecían chistes irreverentes o tiernos para balancear el tono, pero no siempre. También existe un mensaje claro que habla sobre el significado y el peso de los errores del pasado en las nuevas generaciones que, para mi gusto, está bien, pero se queda corto contra el mensaje de amor y familia de la original.

Los creadores quisieron entregar una historia un poco más madura pero la película se pierde en su complejidad cuando existen tantos puntos en la trama que explicar. Por otro lado, Elsa es el único personaje importante e indispensable en la trama, los demás son personajes pasivos al servicio de la Reina, incluyendo a su hermana Anna, que solo cobra importancia en los último 10 minutos. Afortunadamente, Elsa es suficiente para cargar con la película, a final de cuentas, la misma trata de ella. Sus escenas son visualmente impresionantes y cuando reduces todo a la lucha interna del personaje todo hace un poco más de sentido.

Un poco de risa me dio el personaje de Kristoff y su fiel alce Sven. Frozen, al ser una historia sobre el empoderamiento femenino, redujo esta vez al personaje a un tipo ingenuo y menso con una motivación boba. Inclusive, su canción es una balada noventera montada como video noventero, y su diálogo es repetitivo y se limita a lo mismo durante toda la película. Es la manera de Disney de dejar claro su mensaje de empoderamiento, cambiando todos los estereotipos del pasado entre mujeres y hombres en sus películas. ¿Se acuerdan que el príncipe de la película anterior resultó ser el villano? Muchos tachan estas cosas como propaganda, la realidad es que me pareció buena comedia.

Pero bueno, en conclusión, Frozen II falla en su historia, pero tiene en Elsa a un personaje tan padre que logra mantener la película a flote. Esta vez hay mucho más magia y es mucho más fantasiosa que la anterior con una animación de primera e increíbles visuales que sin duda dejarán bobos a los niños. La música es nuevamente excelente con el tema principal, “Mucho Más Allá”, sobresaliendo sobre los demás. No le llega a su antecesora en narrativa e historia, pero es una secuela digna y entretenida.

CALIFICACIÓN [7.8]