RESEÑA / “DIAMANTES EN BRUTO” (UNCUT GEMS)

Por Quique Ortega

Ya pueden ver en Netflix una película que, para mi gusto, fue ignorada fuertemente por la Academia para los próximos premios Oscar: Uncut Gems (Diamantes en bruto) de los hermanos Safdie. La historia es sobre un hombre llamado Howard Ratner  (Adam Sandler), un joyero de Nueva York sumergido en el autoengaño por su fuerte adicción al juego y sueños de riqueza. Howard trae entre manos el que supuestamente será el negocio de su vida pero, al mismo tiempo, debe pagar sus fuertes deudas mientras encuentra el equilibrio entre sus terribles problemas y su vida personal y familiar que, literal, está “pal” perro.

La película es hiperactiva y ruidosa, vemos a Howard en todo momento hablar, gritar, discutir, pelear, caminar y correr (el cuate no para); pero, sobre todo, tomar pésimas decisiones caray, mismas que le generan al espectador una ansiedad enorme (me incluyo). A esto agréguenle los cortes rápidos y, por lo mismo, tomas que te comunican y te hacen sentir el mismo maldito estrés que vive nuestro querido Adam y su dentadura postiza que usa para el papel. Todo es caótico pero impresionante. Es un filme de suspenso que te sumerge completamente durante las dos horas y pico de duración mientras rezas que por fin algo le salga bien a este pobre joyero perseguido por los pillos a los que les debe una lana.

Adam Sandler nos demuestra que cuando no está haciendo comedias pésimas y estúpidas sobre gente estúpida, tiene el talento suficiente para interpretar personajes complejos y expresivos con muchísima seriedad. Su personaje es una excelente exploración sobre un hombre con defectos bastante grandes y un clásico adicto al juego (cuesta trabajo entender cómo alguien puede dejarle tanto a la suerte).

Por cierto, para los amantes del Basketball o Baloncesto, sale el buen Kevin Garnett, ex jugador e ídolo de los Celtics de Boston, en un papel medular para la historia y las atrabancadas peripecias de Howard.

Pero espérense. Sin arruinarles nada por supuesto, déjenme decirles que el final es brillante, convierte a la película en una de esas que no se olvidan y se te queda trabada en el cerebro unos buenos días. Neta. No se la pierdan. Si no les gusta méntenme la madre, pero no va a suceder.

CALIFICACIÓN [9.5]

*Amigos, si quieren escuchar más sobre la película y una buena y graciosa discusión entre Quique y Allan, no dejen de escuchar el próximo miércoles nuestro podcast (Hijos del Cine) por Spotify o iTunes.